miércoles, 13 de abril de 2011

Lean siglo XXI

En esta ocasión, en vez de publicar un artículo nuestro, publicamos, por su interés, una aportación que nos ha mandado un lector:
Actualmente es difícil encontrar una formación Lean, (sin mudas) , puesto, tanto profesores universitarios como pseudoconsultores, se dedican a vender el Lean al por mayor. Lo han convertido en un producto de aspecto atractivo pero sin contenido.

Por un lado, muchos de los profesores no tienen la experiencia empresarial suficiente, ya que lamentablemente apenas han trabajado en empresas privadas. Eso les priva del más mínimo sentido práctico y actúan como una especie de sacerdotes que se dedican a pregonar la religión Lean sin que les importe un pimiento si viven en otra galaxia.

Por otro lado, los consultores, que en la mayoría de los casos, han abandonado sus empresas en las que trabajaban para montar su propia sociedad, y  ahora se dedican a vivir del Lean. Es algo importante, viven del Lean vendiendo a peso el Lean sin aportar valor real, entiendo que es un intento que una vez convencidos de la bondades del Lean, contratemos a sus consultoras para implantarlo.

También es destacable la aportación de los Tayloristas, medidores e implantadores de métodos y tiempos, que siguen promulgando la ley de saturar su único cuello de botella identificado, las personas.

Y finalmente, los gurús empresariales que inundan de consejos el mundo de los negocios, lanzando modas a veces ridículas, y en la que ni siquiera creen.

Debemos sospechar de todos aquellos que nos quieren dar clases de Lean. Recordemos que los inicios del lean management nacieron  en una Toyota fracasada y al borde de la quiebra. Colapsada e incapaz de competir. La necesidad fue la fuente de inspiración y de éxito. El origen del TPS, es un sistema práctico de mejora y de eficiencia, un sistema que levantó y mantuvo con la disciplina nipona, con fe ciega y con decisión.

Esta claro que el lean debe de implementarse bajo la óptica de la necesidad, y no como una cuestión comercial de moda ya que esto,  conllevaría al fracaso.

No nos engañemos, el Lean funciona en muchas situaciones, pero es necesario adaptarlo a la realidad, por eso, quien lo ponga en marcha debe conocer la realidad. No debemos olvidar uno de los objetivos principales del lean es “eliminar causas-raiz del desperdicio”.
Ramon Pallares

jueves, 7 de abril de 2011

Esos mudas cotidianos

En el día a día, podemos observar muchas situaciones que no son otra cosa que mudas. Igual es deformación profesional, pero la verdad es que este tipo de observaciones son un ejercicio saludable: 
  1. En el gimnasio que frecuento es habitual ver al responsable de mantenimiento sin rumbo fijo por las instalaciones. Su trabajo muchas veces parece dedicado a no aburrirse. Es un claro ejemplo de infrautilización de recursos aunque podríamos calificarlo de muda de tiempo de espera. Ese tiempo se debería dedicar a realizar otras actividades. La eficiencia es fundamental para que los costes sean lo más ajustados posibles. 
  2. Más de una vez hemos visto la barra de un bar cubierto de vasos, platos, cubiertos, copas y tazas utilizados. Aparte de la imagen deplorable, algo así acaba afectando a la motivación y al ambiente de trabajo del bar. Hay un exceso de movimientos  de los camareros y estos no son eficientes. Todso esto demuestra que la organización y las cargas de trabajo están mal equilibradas. 
  3. Otro caso, ocurrió en una visita que tuve a una Oficina de trabajo (antiguo INEM). Un trámite representó ir a 3 funcionarios diferentes en dos pisos. Un total de 3 esperas y desplazamientos inútiles. Esto, multiplicado por los millones de personas que realizan trámites arroja un desperdicio de tiempo. 
  4. El último caso ocurrió durante la presentación de un producto por parte de un comercial. A los dos minutos el comercial dijo, sin pudor, yo de este producto no entiendo nada pero vendrá un técnico que sabe un montón. La pregunta que me formulé es, ¿y por qué viene le comercial si no sabe de qué habla? Es una situación que se da muchas veces con los comerciales, no tienen formación sobre el producto y los lanzan a la selva a vender, lo que repercute en una ineficiencia muy importante, ya que a veces hay sucesivas visitas complementarias. La visita debería ser con calidad a la primera, ya que si no malgastamos tiempo y dinero para unos resultados dudosos.
En muchos ámbitos personales y profesionales  debemos ser eficientes y tener la habilidad de observar y erradicar todas los mudas que se nos presenten, como un entrenamiento diario.

Safe Creative #1104078919451

viernes, 1 de abril de 2011

Lean Man


Como profesional del Lean, hay dos hechos que no debemos de negar acerca de nosotros y de las empresas:

1. Más del 95% de nuestra masa corporal es agua. 2. Más del 95% de las actividades de la empresa consisten en mudas. 

Entonces, ¿cómo presentar un diagnóstico lleno de mudas a la alta dirección? Tendremos dos opciones:

1) Utilizando la razón y la lógica. Explicar que los mudas generalizados en los negocios son un hecho, como el agua omnipresente en el cuerpo es un hecho. Decirles, que la obtención de malos resultados, deben de ser recibidos como una buena noticia. Después de todo, los mudas ofrecen una tremenda oportunidad de mejora. Podemos apelar a los números y decir que reduciendo en un 30% los mudas de la cadena de suministro, se lograrán disminuir los costes en un 30%, con el consiguiente aumento de beneficios.

Pongamos los pies en la tierra, ya que avances de este calibre no son tan fáciles de conseguir.
2) Utilizando nuestra parte emocional, y no racional, descubrimos que el verdadero desafío no es técnico - es el organizativo. 

Esto puede no ser fácil. Cuando el director financiero ha estado luchando para mejorar las ganancias en un 2% a través margen tradicionales, apretando. 

Es arriesgado, ya que debemos generar confianza, al asegurar que es viable aumentar los beneficios por un factor de X veces en pocos meses. Posibles reacciones pueden variar desde la risa, la incredulidad, la negación, hasta la actitud defensiva. 

Un experimentado agente del cambio que tenga experiencia en manejo de problemas emocionales y de organización logrará acelerar el progreso - y los resultados. 

Así que, la misión de un profesional Lean es la de cumplir el papel de agente del cambio en las empresas. Debe de evolucionar de ser un recurso técnico en la planta de producción a ejercer un papel mucho más importante. 

Las empresas necesitan guías con habilidad de liderazgo para ejecutar el cambio con eficacia y rapidez.