martes, 26 de julio de 2011

Empresa 2.0. Eficiencia de la presencia digital.

Ya hace tiempo que la presencia de una empresa en internet es imprescindible. En un principio, esto se traducía en un simple web estático como tarjeta de presentación. Poco a poco se desarrolló el web hasta diseños complejos y todo tipo de funciones y servicios, en definitiva, la empresa se abrió digitalmente a todo el mundo.

Vivimos en el siglo XXI y a día de hoy, el desaprovechamiento, podríamos calificarlo de muda, de internet es muy significativo. Pongamos ejemplos:

  • Pequeña o mediana empresa con un web corporativo de diseño atractivo. Este web ha sido concebido por una empresa externa y esta es la encargada de su actualización. El problema radica en este detalle, el web, de cara al cliente, no aporta valor, hay una desconexión entre la empresa y su web. El web debería ser una extensión, formar parte de la empresa y en realidad simplemente es como un tríptico de presentación más.
  • Otro caso sería una empresa con gran presencia en internet, con el web aportando valor y de gran proyección. Lo que ocurre es que los futuros clientes piden información, interactúan pero no obtienen una respuesta satisfactoria. Esta respuesta simplemente podría ser un mail. Estamos ante un nuevo desaprovechamiento de las herramientas digitales. La gravedad de esto es que se pierden oportunidades y en el mundo d la empresa, una oportunidad perdida puede significar el futuro.
  • La eterna lucha entre producción y ventas se traslada al web. Ventas ve el web como otro comercial y producción un enemigo, ya que les desbarata la planificación de la producción.
Son tres ejemplos, podrían ser muchos más, de lo que representa internet. Es importante resaltar un hecho, y en este web lo repetimos una y otra vez, el cliente manda. Cada uno de los procesos de una empresa se debe alinear a los requerimientos del cliente. ¿Qué necesita el cliente? ¿Cómo podemos aportar valor al cliente a través de las herramientas digitales?

Una vez más, se debe planificar un proyecto de identidad digital. El concepto puede ser muy amplio, desde un simple web a una campaña de publicidad viral. Creemos en que alguien de la empresa debe tener los conocimientos adecuados para poder gestionar la conexión empresa-internet, gestionando su blog, web o cualquier herramienta digital que se ponga en marcha. Como en otros ámbitos, todo esto se debe observar desde una óptica Lean, aportando valor y minimizando las mudas.

Safe Creative #1107259741674

jueves, 21 de julio de 2011

El takt-time


A menudo observamos en las plantas de producción lo inflexibles que llegamos a ser. 
Generalmente producimos con diferentes tamaño de lote debido a las limitaciones de nuestras máquinas y de nuestras areas /secciones.

Seguimos el principio general de planificar en función nuestra maquina cuello de botella. Una vez identificado la(s) limitación(es) del sistema. Los pasos que llevamos a cabo son:

1. Decidir como explotar la(s) limitación(es) del sistema.

2. Subordinar todo lo demás a la decisión anterior.

3. Elevar la(s) limitación(es) del sistema.

4. Si, en un paso previo, se ha roto la limitación, volver a buscar la nueva limitación. Y no debemos permitir que la inercia se convierta en una limitación del sistema.

En todo este proceso de mejora, que a priori parece el correcto ¿hemos tenido en cuenta al cliente? ¿Se ajusta la demanda a nuestro ritmo de producción?

La respuesta es NO. Lamentablemente focalizar nuestros esfuerzos en el cuello de botella, provocará la aparición de Mudas, tales como la sobreproducción y las consecuencias de este el inventario y las esperas.

A priori no parece complicado pero ¿cuantas empresas conocemos que hayan calculado su takt time?

El takt time se define como el ratio entre el tiempo disponible y la cantidad de producción demanda, y se mide en min/uds.

Para la implantación de flexibilidad es determinante personal polivalente y células flexibles.
Por supuesto es viable siempre que tengamos capacidad excedentaria.

Desde Piensa en Lean, os recomendamos el cálculo de vuestro Takt Time, y que lo comparéis con vuestro ritmo de producción.

¿A qué esperamos para mejorar?

lunes, 11 de julio de 2011

¡Pierdo los papeles!. Organización básica

Uno de los males más extendidos y posiblemente, el más ignorado es la organización de los registros. En una empresa llegamos a generar multitud de registros, en formato papel o informática, internos o externos. Todos estos pueden tener su importancia o no, pero lo que es claro es que, si son importantes deben ser accesibles en todo momento.

Este mal, muchas veces, y normalmente hablamos de pequeñas y medianas empresas, queda camuflado. Todo el mundo sabe donde está todo, al menos en teoría. Ocurre, que hay muchas situaciones donde se nos exige tener organización documental, pongamos ejemplos:
  • Registros de prevención. Según la ley de prevención, 31/1995, debemos guardar los registros de formación, información, aptos médicos, evaluación de riesgos, fichas de seguridad, medidas preventivas, planificación preventiva, conformes de entrega de pis, entrega de documentación, investigación de accidentes, etc. No hace falta insistir que, ante una inspección de trabajo o una auditoria por parte de un cliente, puede ser catastrófico que no tengamos controlada la documentación. 
  • Quejas de clientes. La fuente de información que podemos obtener de este tipo de documentación es de un valor incalculable. ¿Qué ocurre habitualmente? Que ni la tenemos controlado ni tan siquiera la hemos generado. El primer caso es generarla y en segundo lugar controlarla y darle el valor que se merece.
  • Licencias ambientales, contratos, licencia de apertura, etc. Si cualquiera va a una empresa y pide la licencia ambiental seguramente habrá alguien que empezará a corretear por todas las instalaciones intentado localizar este documento. ¿Como no está controlado? ¿no es suficientemente importante?
  • Albaranes de venta y facturas. La importancia de estos registros no hace falta ni comentarlo. ¿Cuántas empresas no la tienen correctamente archivada? Si por la causa que sea, deben localizar un albarán de hace 6 meses, ¿Cuánto tardarán?
Toda esta cuestión se basa en la eficiencia y la eficacia de nuestros procesos. Si lo pensamos detenidamente, veremos que desde la base debemos aportar valor. Antes de pensar en nuestros procesos productivos, aplicar lean, TOC, reflexionemos sobre cómo nos organizamos a nivel básico. La exigencia sobre todos los procesos debe ser alta, su eficacia y su eficiencia es fundamental. La aportación de valor y la eliminación de los despilfarros  es extensible a todos los rincones de una organización.

Safe Creative #1107099641400

lunes, 4 de julio de 2011

La Sobreproducción

Uno de los 7 derroches que comúnmente encontramos en las empresas de producción y de servicios, es la sobreproducción.
La sobreproducción se define como la acumulación de productos (outputs producidos) en espera de procesamiento posterior (venta, consumo, eliminación, reciclado, etc.).

Pero, reflexionemos ¿Por qué sobreproducimos?
  • Sobreproducimos por si acaso, ya lo pedirán.
  • Sobreproducimos porque nos fijamos en objetivos locales en producción, por ejemplo saturar una línea productiva.
  • Sobreproducimos porque nuestra planificación no es robusta.
  • Sobreproducimos porque nuestras maquinas no son fiables.
  • Sobreproducimos porque no somos flexibles, no somos capaces de realizar cortos cambios de formato.
  • Sobreproducimos porque nuestra producción no está nivelada.
  • Sobreproducimos porque tenemos mermas que asumimos.

Por tanto, la sobreproducción:
  • No genera ningún valor ya que consume recursos (espacio, manipulación, defectos, obsolescencia...) para algo no demandado por nuestro cliente.
  • Detiene el flujo del producto y es la causa de no ser competitivos.
  • Solo agrega tiempo y coste.
  • Hace que nuestros inputs (espacio, mano de obra, maquinaria, método, tiempo...) sean recursos no económicos, y no eficientes.

Recomendamos, una vez más atacar a los PORQUES, para eliminar este muda y producir lo que el cliente quiere, cuando lo quiere y en la cantidad justa.