sábado, 18 de enero de 2014

Objetivo; tener objetivos



Después de unos meses de inactividad, la vida profesional a veces te demanda más tiempo del que dispones, volvemos con energías renovadas. Seguramente, en los próximos meses tendremos más cambios en este blog.

Hace unos días reflexionaba sobre un tema aparentemente simple: los indicadores y objetivos. Parece lógico que una empresa tenga objetivos y en verdad, así es, los tiene. Lo que ocurre demasiadas veces es que estos, están en la cabeza del director. Ahí dentro los objetivos están perfectamente estructurados y planificados, pero es algo desconocido para el resto de la empresa. Esto produce una situación un poco curiosa, el director pretende que todo el mundo siga o mejor dicho, se esfuerce a conseguir unos objetivos que nadie conoce ni sabe que existen. La consecuencia, evidentemente, es que nadie hace el mínimo caso, cada uno sigue su criterio y hace lo que le viene en gana, con más o menos fortuna. 

No sólo tenemos problemas de comunicación, sino de visión estratégica. Nadie en su sano juicio puede pretender que nos comportemos como ovejas, que sigamos al amo del rebaño sin pensar. Para conseguir un objetivo, este tiene que ser conocido, y no me refiero a decir algo así como; para el año que viene tenemos que aumentar la facturación. Esto casi se podría calificar de insulto. Para conseguir un objetivo, primero debe planificarse y en la planificación aparecen los pasos a seguir para conseguirlo. Todo ello en base al esfuerzo colectivo. Hay varios factores, aunque simples, que se deberían tenerse en cuenta:

  1. Los objetivos deben salir de dentro de la cabeza del director, y plasmarse por escrito. 
  2. Se debe planificar y esto significa desglosarlos en fases y cada una con sus recursos, plazos y responsables. 
  3.  Plasmarlo en un cuadro de mando, aún de forma simple, tampoco hay que complicarlo. Un cuadro de mando reúne la información necesaria para poder realizar un seguimiento del cómo vamos y hacia dónde. 
  4.  Comunicar. Todos en una empresa están dentro del mismo barco y como mínimo, debemos explicar hacia dónde vamos. Como mínimo. 
  5.  Política retributiva coherente con esta política. Si vamos por el camino del sueldo mínimo, independiente de conseguir o no objetivos, vamos encaminados a una situación absurda.

El objetivo de tener objetivos, valga esta redundancia, es precisamente dirigir todos los recursos de la empresa a conseguir el hito. No nos podemos permitir otra cosa, ya que estaremos desperdiciando recursos y energías.