domingo, 27 de abril de 2014

Mirada al pasado




A principios de este año, he creado una empresa sociedad limitada. Simplemente es una pequeña consultoría dedicada precisamente a los temas acerca de los cuáles, reflexionamos en este blog.


Hace pocos días fui a un concesionario de una marca de coches muy conocida en el mundo Lean para ver la posibilidad de realizar un renting ya que, por mi trabajo, toda la semana estoy con el coche visitando diferentes clientes. La cuestión fue las condiciones para realizarlo. La financiera de la marca puso sus condiciones para realizarlo; necesitaba un aval porqué la empresa que pedía el renting era joven y no tenía histórico. Mi respuesta; gracias por todo y hasta otra ocasión.


Si nos paramos a pensar un poco sobre este hecho veremos que la financiera actuó como si estuviéramos en la mitad del siglo XX. O sea, o tienes un histórico (o sea un pasado) o necesitas un aval. Es decir, el futuro no importa para nada, la mejora, el plan de negocio, la estrategia son términos absurdos y superfluos. Vamos bien por ese camino. La respuesta d la financiera estaba cantada por supuesto, pero eso no quita que fue decepcionante. Si una empresa está pidiendo un renting, ¿no sería más inteligente preguntar por su plan de negocio, por su estrategia a 3 o 4 años, por su previsión presupuestaria? Esto implicaría que estamos ante una entidad inteligente. Lo que demuestra la respuesta de la financiera es que se basan en el pasado como forma de predecir la solvencia. Supongo que algún sentido tendrá para mucha gente, para mi demuestra que este funcionamiento es antiguo, ultraconservador sin ningún valor añadido y sin que importe realmente la obtención o no de beneficios reales.


Como decía, tendría sentido, pensemos que estamos hablando de una empresa, que se interesaran en la empresa (sin importar si es de nueva creación o no) en sus proyectos, en el plan de negocio, en la previsión presupuestaria… en el negocio vaya. Un coche hoy, puede significar otro el año siguiente y 3 el otro. Pedir un aval, es como si me hubieran dicho, nos importa un comino la empresa o si tendremos más o menos beneficios, nos importa ganar un poquillo, ir tirando y ya está.

Este tipo de reflexión podría darse en los bancos. ¿Tengo que decir si en el banco con el que trabajo me han pedido un plan de negocio, o estrategia o previsiones u objetivos? Pues no, ni nombrarlo, aunque tengo dudas que alguien en el banco sepa de lo que hablo.


La reflexión final, ¿Podría alguien, avisarles que estamos en el siglo XXI?